Durri «El chico»

Durri As Saghir, también conocido como Al-Durri al-Sagir o Al-Durri alAsgar o, más comúnmente, como Durri «El chico» o «El pequeño», fue un siervo y tesorero de confianza del califa Al-Hakam II. Durri es un personaje reconocido en las principales fuentes escritas sobre la época, como es el caso de la obra de Ibn Hayyan (1967), el Muqtabis, donde el autor cita repetidamente a este funcionario en fechas cercanas a la elaboración del bote califal.

El “Bote de Zamora” contiene la siguiente inscripción en bellos caracteres cúficos, bien visible, en la cenefa lisa que discurre por la base de la tapa: “La bendición de Dios al Iman, el esclavo de Dios, Al Hakam Al Mustansir bi ´llah, el Príncipe de los Creyentes. De lo que se ha ordenado hacer para la señora madre del Principe Abd el Rahman, bajo la dirección de Durri As Saghir, en el año 353 H.” (Galán y Galindo, 2005; Puerta Vílchez, 2013; Martínez Martín, 2015).

De dicha inscripción, se puede extraer información relevante sobre su origen. Concretamente, nos indica que fue un regalo del califa al-Hakam II para la madre de su futuro heredero, Abd-al-Rahman, a su concubina Subh en el año 964 d. C. (353 de la Hégira) (Mosquera y Fernández, 2018). Además, nos aporta otro dato de interés, “bajo la dirección de Durri As Saghir”.

Durri As Saghir en su función de alto cargo dirigió, por encargo del califa omeya, la supervisión de obras arquitectónicas de relevancia, como el alminar de una mezquita, o el labrado de capiteles de Medina Azahara y, evidentemente, la fabricación de algunos marfiles áulicos o palaciegos, como el “Bote de Zamora” (Puerta Vílchez, 2013; Luque, 2020).

Su labor, como delegado del califa, era la de representar a la institución califal estando encargado de comisionar nominalmente los trabajos desde su puesto de funcionario público en la administración omeya.

Sobre él recaía la máxima jurisdicción de los sofisticados productos elaborados en el taller eborario estatal, al ejercer una función de vigilancia o “alta inspección” sobre los mismos, aunque no asumía decisiones concretas de carácter artístico en relación con los productos eborarios (Silva Santa-Cruz, 2012).

Durri era miembro de los Banu Durri, una influyente familia de ascendencia eslava que proveyó a la administración califal de destacados funcionarios (Meouk, 1991 citado por Silva Santa-Cruz, 2012).

Los “eslavos” o siqlabí eran esclavos procedentes de algún territorio cristiano (Vidal Castro, 2008).

Un eslavo que acumuló tal riqueza que se hizo construir una almunia llamada al-Rumaniyya cerca de la ciudad palatina de Medina Azahara. Dicha finca estaba provista de jardines, siervos y animales de carga que Durri donó al soberano a su muerte (Villanueva, 2023).

En la crónica del Muqtabis (Ibn Hayyan, 1967) se hace referencia a la caída en desgracia ante el califa de Durri «El chico» por un mal desempeño de sus tareas, lo que llevó a su cese y exilio fuera de la ciudad palatina. Aunque, gracias a la intervención del príncipe-heredero Hisham II, recuperó la confianza del califa y le fueron devueltos sus cargos.

Ya en época del califato de Hisham II, sería nombrado gobernador de Baeza. Durante su gobierno en esta ciudad fue acusado de prevaricación (Vallvé Bermejo, 2002), muriendo ejecutado por orden de Almanzor, al considerarlo involucrado en la agitación eslava que desencadenó la revolución cordobesa (Silva Santa-Cruz, 2012) que depuso al califa Hixam II en el año 1009.

Bibliografía

―    Galán y Galindo, A. (2005). Marfiles medievales del islam. Obra Social y cultural CajaSur. 

―    Hayyan, I. (1967). El Califato de Córdoba en el “Muqtabis” de Ibn Hayyan. Anales palatinos del califa de Córdoba Al-Hakam II, por Isa Ibn Ahmad Al-Razi (360-364 H.-971-975 J.C.), trad. E. García Gómez. Sociedad de Estudios y Publicaciones. 

―    Luque, V. (2020). La corte del califa. Cuatro años en la Córdoba de los Omeyas. Fundación Cultura Islámica. [página consultada el 9 de febrero de 2025]. Disponible en: https://funci.org/la-corte-del-califa-cuatro-anos-en-la-cordoba-de-los-omeyas/

―    Martínez Martín, A. (2015). El Bote de Zamora. Revista Atticus, 29(junio), 29-33. 

―    Meouak, M. (1991). Deux familles d´origene ´affranchie au service de L´Etat hispano-ummayyade: les Banu Durri et Banu Tarafa. Anaquel de Estudios Árabes, 2, 186-188.

―    Mosquera, M. y Fernández, D. (2018). Bote de Zamora. Tesoros singulares. Museo Arqueológico Nacional.

―    Puerta Vílchez, J.M. (2013). La monumentalidad y el sentido artístico de Qurtuba. AWRAQ. Revista de análisis y pensamiento sobre el mundo árabe e islámico contemporáneo, 7, 43-80.

―    Silva Santa-Cruz, N. (2012). Talleres estatales de marfil y dirección honorífica en el al-Ándalus en época del Califato. El caso de Durri al-Sagir. Anales de Historia del Arte, 22(Nº especial, II), 281-295.

―    Vallvé Bermejo, J. (2002). En el milenario de la muerte de Almanzor. Boletín de la Real Academia de Historia, 199(2), 159-178.

―    Vidal Castro, F. (2008). Los cautivos en el Al-Ándalus durante el Califato Omeya de Córdoba. Aspectos jurídicos, sociales y económicos. MEAH, Secc. Árabe-Islam, 57, 359-398.

―    Villanueva, M. (2023). El califato de Córdoba, el esplendor de Al-Ándalus. Historia National Geographic. [página consultada el 11 de febrero de 2025]. Disponible en: https://historia.nationalgeographic.com.es/a/califato-cordoba-esplendor-al-andalus_19598

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